Es común escuchar en el taller: “el compresor está bien, pero se calienta”. Muchas veces el origen está en un número que casi nadie mide, la relación de compresión. Entenderlo te evita revisiones innecesarias y paros costosos.
En esta guía te explicamos qué es, cómo se calcula con tus manómetros y por qué crece cuando bajas la temperatura. Además, te damos señales para detectar a tiempo que se está disparando.
¿Qué es la relación de compresión?
Es una comparación sencilla. Divides la presión de descarga entre la presión de succión, y las dos van en valores absolutos. El resultado te dice cuántas veces el compresor aumenta la presión del gas.
Relación = presión absoluta de descarga ÷ presión absoluta de succión.
Por eso no basta con mirar un solo manómetro. Necesitas leer el lado de baja y el lado de alta al mismo tiempo. Así obtienes una imagen completa de lo que pasa dentro del sistema.
Un ejemplo sencillo, sin cálculos complicados
Imagina dos cámaras que comparten el mismo condensador. Una trabaja como refrigerador y la otra como congelador. La del congelador necesita una presión de succión más baja. Por lo tanto, su relación es mayor.
Si la presión de descarga se mantiene y la de succión baja, el resultado sube. Así de simple. Por eso las aplicaciones de baja temperatura exigen tanto al compresor, y por eso también conviene vigilar cada dato con cuidado.
Qué pasa cuando el resultado es muy alto
Una relación elevada castiga al equipo de tres formas. Primero, el gas sale más caliente. Luego, la eficiencia baja. Finalmente, las piezas móviles se desgastan antes de tiempo.
- Temperatura de descarga alta: el aceite se oxida y las válvulas sufren.
- Menor eficiencia: el compresor mueve menos gas útil en cada vuelta.
- Más desgaste: pistones, anillos y cojinetes trabajan más duro.
- Más consumo eléctrico: cada unidad de frío cuesta más.
Cómo bajarla: una etapa o dos etapas
Antes de cambiar de equipo, revisa lo más simple. Muchas veces el número se puede reducir con mantenimiento. Estas son las acciones que más ayudan:
- Limpiar el condensador para bajar la presión de descarga.
- Descongelar o limpiar el evaporador para que la succión no caiga de más.
- Revisar la carga de refrigerante y el ajuste de la válvula de expansión.
- Evaluar un cambio de una etapa a dos etapas cuando la aplicación lo exige.
Cómo medirla en tu equipo
Medirla toma poco tiempo si tienes manómetros a la mano. Sigue estos pasos con el equipo en operación normal:
- Conecta los manómetros al lado de baja y al lado de alta.
- Anota la presión de succión y la de descarga.
- Suma a cada lectura la presión atmosférica del lugar para pasarlas a valores absolutos.
- Divide la presión de descarga entre la de succión.
- Compara el resultado con el límite que marca la ficha del fabricante.
Señales de que se está disparando
Tu equipo suele avisar antes de fallar. Si ves alguna de estas señales, mide las presiones cuanto antes. Además, revisa si tu sistema necesita compresión en dos etapas.
- La descarga se siente muy caliente al tacto.
- Se dispara la protección térmica del compresor.
- Notas el aceite oscuro o con olor a quemado.
- Aparece escarcha en el evaporador y el frío no alcanza.
- Sube el recibo de luz sin que haya más producto.
Una costumbre que se paga sola
Anotar las presiones en una bitácora cada semana toma pocos minutos. Sin embargo, esa costumbre te muestra tendencias que un solo día no revela. Por eso muchos de nuestros clientes la adoptan después de su primera revisión.
Además, la bitácora ayuda a tu técnico. Cuando llega con datos de varias semanas, puede comparar y detectar un condensador sucio o una carga baja antes de que aparezca la falla. Así ahorras tiempo, producto y dinero, y evitas diagnósticos a ciegas durante una emergencia.
Medir la relación de compresión es una costumbre barata y muy útil. Si quieres que revisemos las presiones de tu sistema o el estado de tu compresor, escríbenos y te ayudamos.
Si quieres una definición general del tema, puedes consultar la entrada de Wikipedia sobre compresores.
Sigue leyendo: Compresión en dos etapas: qué es y cuándo se usa · Enfriamiento intermedio en refrigeración: para qué sirve
Preguntas frecuentes
¿Cuál es una relación de compresión normal?
Depende del refrigerante, de la aplicación y del compresor. Consulta el límite en la ficha del fabricante de tu modelo.
¿Puedo medirla sin manómetros?
No. Necesitas leer las presiones de succión y de descarga, ya sea con manómetros o con sensores. Un técnico puede hacerlo durante una revisión normal.
¿Los compresores tienen garantía?
Sí, nuestros compresores cuentan con 1 año de garantía.
¿Hacen envíos a toda la República?
Sí, enviamos a toda la República Mexicana.
¿Cómo puedo cotizar?
Escríbenos por WhatsApp o llama al 55 5530 8787. Si tienes el número de modelo del compresor, que viene en su placa, la cotización es más ágil.
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